En Guinea-Bisáu, África Occidental
Bolama en imágenes.
Bolama es uno de los destinos de atmósfera más sobrecogedora de África Occidental, una antigua capital colonial que los trópicos reclaman lentamente. Asentada en su propia isla, en el borde del archipiélago de los Bijagos, Bolama fue capital de la Guinea Portuguesa hasta 1941, cuando la administración se trasladó a Bisáu, dejando atrás una ciudad imponente que desde entonces el tiempo y la naturaleza han ido recuperando. Anchas avenidas arboladas conducen entre elegantes edificios administrativos, un palacio del gobernador antaño majestuoso, iglesias y monumentos, muchos de ellos sin techo, cubiertos de enredaderas y desmoronándose de un modo que envuelve al pueblo en un aire de belleza romántica y melancólica. Recorrer Bolama es como explorar una ciudad fantasma, donde las cabras pastan en grandiosos umbrales y un esplendor desvanecido perdura en cada muro de yeso agrietado. La isla guarda además una curiosa nota histórica como emplazamiento de un temprano monumento a la aviación italiana que conmemora un vuelo transatlántico de 1931. Llegar a Bolama requiere una travesía en barco desde el continente, lo que acrecienta su sensación de lejanía y descubrimiento. Para los viajeros atraídos por la atmósfera, la historia y la silenciosa poesía de la decadencia, Bolama ofrece una mirada inolvidable y profundamente fotogénica a una época colonial desaparecida.